
La investigación por el robo de medicamentos en hospitales sumó un nuevo testimonio clave: una residente reconoció haber consumido propofol y otras sustancias extraídas del Hospital Rivadavia para uso personal.
La médica declaró que utilizaba estos fármacos fuera del ámbito laboral y que mantenía vínculo con otros involucrados en la causa, incluyendo a Delfina Lanusse. También admitió haber compartido consumos en encuentros privados.
El testimonio fue elevado a la Justicia, ya que podría configurar un delito por el uso indebido de insumos hospitalarios. Además, desde la asociación profesional recomendaron que la residente inicie tratamiento por consumo problemático.
La causa sigue ampliándose y busca determinar el alcance del desvío de medicamentos y la posible red de consumo entre profesionales de la salud.
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