
El Gobierno se reunió con las cinco cámaras empresarias de colectivos del AMBA para intentar resolver el conflicto por una deuda en subsidios cercana a los $120.000 millones y avanzar en una reestructuración del sistema de transporte.
El encuentro, encabezado por la Secretaría de Transporte, busca definir alternativas para normalizar el servicio, luego de que las empresas redujeran frecuencias por la crisis financiera del sector.
Las compañías reclaman una actualización en la estructura de costos, especialmente por el aumento del gasoil, que ya supera en casi 10% el valor tomado como referencia por el Gobierno. Además, plantean mecanismos para cancelar la deuda acumulada.
El Ejecutivo enfrenta dos opciones complejas: aumentar subsidios, lo que impactaría en el gasto fiscal, o autorizar una suba del boleto, con efecto directo en la inflación y el bolsillo de los usuarios.
Mientras continúan las negociaciones, las empresas aseguran que mantendrán el servicio “con el máximo esfuerzo”, aunque advierten que la situación económica es cada vez más crítica.
Comentar