
El consumo de los hogares argentinos continúa mostrando señales de debilidad y todavía no logra consolidar una recuperación sostenida. Aunque algunos sectores registran mejoras puntuales, la mayoría de los indicadores vinculados a las compras cotidianas, el entretenimiento y el uso del crédito mantienen una tendencia negativa.
Según el último Índice de Consumo Privado elaborado por la Facultad de Negocios de la Universidad de Palermo, el consumo retrocedió 0,3% en mayo respecto de abril y acumuló una caída interanual de 2,2%.
Con este resultado, el indicador suma seis meses consecutivos de retrocesos frente a igual período del año anterior y registra una baja acumulada de 1,8% en los primeros cinco meses de 2026.
Menos compras y menor uso del crédito
Uno de los datos que más preocupa a los analistas es la pérdida de impulso del financiamiento al consumo. Las compras realizadas con tarjeta de crédito mostraron una caída real del 3,5% interanual, mientras que los préstamos personales también comenzaron a desacelerarse luego de varios meses de crecimiento.
A esto se suma una disminución en la recaudación del IVA, considerada habitualmente como uno de los principales termómetros de la actividad económica. Durante mayo registró una baja real del 3% frente al mismo mes de 2025.
Carne, ropa y entretenimiento entre los sectores más golpeados
El informe destaca que la caída del consumo afecta principalmente a productos y servicios vinculados a la vida cotidiana.
Entre los casos más significativos aparece la carne vacuna, cuyo consumo descendió 13% en comparación con un año atrás y acumula diez meses consecutivos de retrocesos. También se registró una baja en el consumo de carne aviar.
El ajuste de los hogares también impactó sobre las actividades recreativas. Los restaurantes tradicionales mostraron menores niveles de consumo y tanto los cines como los patios de comidas ubicados en centros comerciales registraron caídas cercanas al 20%.
La indumentaria tampoco logró escapar de la tendencia negativa. Las ventas de ropa y calzado disminuyeron más de 16% en los centros comerciales y también mostraron fuertes bajas en supermercados y otros canales de venta.
Las jugueterías, por su parte, registraron una caída similar, reflejando la cautela que mantienen muchas familias al momento de realizar gastos no esenciales.
Pocas excepciones positivas
Entre los pocos rubros que mostraron crecimiento aparece la venta de ropa y accesorios deportivos, impulsada en parte por el clima mundialista y el interés generado por la Copa del Mundo.
También se destacó el patentamiento de motocicletas, que registró una suba del 26% interanual y se mantiene como uno de los segmentos más dinámicos del mercado.
Sin embargo, la situación fue diferente en el sector automotor, donde las ventas de vehículos cayeron más de 26% respecto del año pasado.
La construcción también refleja la desaceleración
El informe señala además que las pequeñas obras y refacciones domésticas continúan perdiendo ritmo. El consumo de cemento en bolsa, uno de los indicadores más utilizados para medir la actividad de construcción de menor escala, retrocedió 8,3% en mayo y acumula una caída cercana al 9% en lo que va del año.
Para los especialistas, el panorama actual muestra un consumidor que continúa priorizando gastos esenciales, compara precios, reduce compras y mantiene una actitud prudente frente a un contexto económico que todavía no logra generar una recuperación generalizada del consumo.
Comentar