El FMI pidió que el crecimiento argentino llegue a más sectores y genere más empleo

El Fondo Monetario Internacional destacó los avances del programa económico argentino, pero señaló que la próxima etapa debería lograr que la recuperación alcance a una mayor cantidad de actividades y se traduzca en más puestos de trabajo.

La vocera del organismo, Julie Kozack, explicó que las conversaciones con el equipo económico que conduce Luis Caputo no se concentran únicamente en las metas técnicas del acuerdo, sino también en cómo consolidar una expansión más amplia de la economía.

El crecimiento está concentrado en algunos sectores

Según el diagnóstico del FMI, buena parte de la mejora económica registrada hasta ahora estuvo impulsada por sectores como energía, minería y agro.

El organismo considera que el desafío es lograr que ese dinamismo se extienda con mayor claridad hacia otras ramas productivas y tenga un impacto más directo sobre los trabajadores.

Kozack sostuvo que una expansión más diversificada sería importante para sostener el crecimiento, aumentar las inversiones y generar mejores oportunidades laborales.

El empleo aparece como una prioridad

El planteo del Fondo se produce en un contexto en el que la actividad económica muestra comportamientos muy diferentes según el sector.

Mientras áreas vinculadas con petróleo, gas, minería y agronegocios mantienen perspectivas favorables, otras relacionadas con el consumo interno y determinadas industrias avanzan a un ritmo mucho menor. Empresarios reunidos en el Coloquio de IDEA también señalaron esta semana que el consumo masivo continúa débil y que la recuperación todavía es desigual.

Para el FMI, el crecimiento sostenible no depende únicamente de que aumente el PBI, sino también de que se generen inversiones y nuevos puestos de trabajo.

El organismo volvió a destacar la baja de la inflación

A pesar de ese pedido, el Fondo volvió a reconocer los avances obtenidos en materia de estabilización.

Kozack destacó especialmente el superávit fiscal y la reducción de la inflación, dos variables que el organismo considera fundamentales para construir una economía con mayor previsibilidad.

El FMI entiende que esa estabilización crea una base necesaria para el crecimiento, aunque ahora espera que sus beneficios puedan trasladarse de manera más amplia a la economía real.

Avanza la tercera revisión del acuerdo

Las declaraciones se producen mientras el organismo realiza la tercera revisión del programa firmado con la Argentina.

Una misión encabezada por Joyce Wong estuvo recientemente en Buenos Aires para analizar los números correspondientes al cierre del segundo trimestre y evaluar el cumplimiento de las metas acordadas.

Si la revisión resulta favorable, el país podría acceder a un nuevo desembolso cercano a los US$900 millones.

La meta fiscal quedó bajo análisis

Uno de los principales puntos que revisa el Fondo es el resultado de las cuentas públicas.

El programa establece para 2026 una meta anual de superávit primario equivalente al 1,4% del PBI.

El Gobierno, sin embargo, proyecta cerrar el año con un resultado algo mejor, de aproximadamente 1,5% del PBI, según las estimaciones incluidas en el Presupuesto 2027.

La situación presenta igualmente algunas dificultades: el Ejecutivo no alcanzó la meta fiscal intermedia prevista para el primer semestre debido, entre otros factores, a cambios en la recaudación y reducciones tributarias.

Las reservas son el otro punto central

La segunda variable clave es la acumulación de reservas internacionales.

El Banco Central compró más de US$14.000 millones durante 2026, superando el objetivo anual de adquisición de divisas fijado dentro del programa.

Sin embargo, el FMI no evalúa únicamente las compras brutas del Banco Central.

También analiza las reservas netas computables, calculadas según la metodología acordada entre el organismo y el Gobierno.

Para el Fondo, fortalecer esas reservas es necesario para reducir la vulnerabilidad externa de la Argentina y mejorar su capacidad de respuesta frente a eventuales crisis financieras o shocks internacionales.

El desafío pasa de estabilizar a crecer

El mensaje del FMI marca un cambio en las prioridades de la relación con la Argentina.

Durante la primera etapa del programa, el foco estuvo concentrado principalmente en ordenar las cuentas públicas, reducir la inflación y acumular reservas.

Ahora, el organismo plantea que la siguiente fase debería lograr que esa estabilidad se transforme en crecimiento más diversificado, inversión y empleo.

En otras palabras, el Fondo reconoce los avances

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