
El Miami Open se transformó en mucho más que un evento deportivo: hoy combina tenis de élite con una propuesta gastronómica y de entretenimiento marcada por el lujo. En ese contexto, llamó la atención la aparición de un hot dog gourmet que cuesta 100 dólares.
El torneo, que se juega en el Hard Rock Stadium, refleja la evolución de Miami hacia un perfil más exclusivo, con precios elevados en su oferta gastronómica: platos como sushi, tacos o hamburguesas rondan entre los 20 y 25 dólares, mientras que bebidas como cerveza o gaseosas también tienen valores altos.
Sin embargo, el producto que se volvió protagonista es el llamado “Golden Glizzy”, considerado el pancho más caro del evento. Está elaborado con pan tipo croissant, salchicha de carne wagyu y toppings premium como crema fraîche, mascarpone y caviar, lo que explica su precio elevado.
Este tipo de propuestas refleja el cambio en la experiencia del público: el Miami Open ya no es solo tenis, sino un evento donde el lujo, la exclusividad y el consumo de alto nivel forman parte central del espectáculo.
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