
El ministro de Economía, Luis Caputo ratificó que el programa de privatizaciones será una de las principales fuentes de ingresos del Gobierno para fortalecer las reservas y afrontar los vencimientos de deuda durante los próximos dos años.
Durante la presentación del programa financiero para 2026 y 2027, estimó que el Estado podría obtener unos US$1400 millones en los próximos 18 meses mediante la venta de activos públicos, una proyección que calificó como “conservadora”.
“Estas pueden materializarse antes, pero lo pusimos el año que viene por ser conservadores”, señaló.
Las empresas que el Gobierno busca privatizar
Entre los principales activos mencionados por Caputo figuran:
- AySA, cuya licitación ya se encuentra abierta y cuyas ofertas se esperan para mediados de agosto.
- Belgrano Cargas y Logística, junto con otras líneas ferroviarias cuyos pliegos se encuentran en revisión.
- Las centrales termoeléctricas San Martín, ubicada en Timbúes (Santa Fe), y Manuel Belgrano, en Campana (Buenos Aires), como parte del proceso de privatización de ENARSA.
- Siete complejos hidroeléctricos ubicados en Mendoza, Salta, San Juan, Tucumán y Chubut.
- Tandanor, uno de los mayores astilleros de América del Sur.
Infraestructura y concesiones
Caputo sostuvo además que el proceso de privatizaciones estará acompañado por un fuerte esquema de concesiones que, según el Gobierno, impulsará nuevas inversiones en infraestructura.
Entre los proyectos destacados mencionó:
- la privatización de Transener;
- la nueva concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay;
- la licitación del Belgrano Cargas;
- las futuras concesiones de rutas nacionales.
Según el ministro, estas iniciativas actuarán como un “catalizador” del crecimiento económico y permitirán ampliar la inversión privada en sectores estratégicos.
El programa forma parte de la estrategia económica del Gobierno de Javier Milei para fortalecer las cuentas públicas, acumular reservas internacionales y cubrir los compromisos financieros previstos hasta fines de 2027.
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